Por andar vestida de hombre
Daniel Alejandro Fernández González
Por andar
vestida de hombre[1]
ha seguido los mismos pasos de su gran protagonista, signados por las
transgresiones a un orden preestablecido y sin aparentes cuestionamientos. El
antropólogo e historiador Julio César González Pagés (La Habana, 1965), al igual que hizo Enriqueta Favez en su tiempo, traspasa las fronteras de la
norma para mostrarnos en este texto digital, una nueva manera de escribir y representar
la Historia.
Alcanzar ese objetivo
no resultó fácil. Por más de una década estuvo rehaciendo la vida de esta
notable mujer, que lo acompañó –según sus palabras- en cada paso dado; ya fuera
en Suiza, país de origen de Enriqueta, donde a las puertas de la casa que la
viera nacer (Lausana, 1791), lloró de alegría junto a un amigo; en las
agotadoras mañanas de búsqueda de información en el Archivo Nacional de Cuba;
en la ciudad de Santiago de Cuba, escenario principal de los sucesos que
hicieron de Favez leyenda viva del pasado e historia para el futuro; o en su
visita a New Orleans, ciudad en donde falleciera en el año 1856.
A través de una
metodología que descansó en la arqueología histórica documental, González Pagés
realizó una exhaustiva y minuciosa investigación en torno a Favez. Las páginas
del libro recogen entonces el decurso de esta mujer que se graduó de médica; se
enroló en el ejército francés; emigró a América; ejerció su profesión en Cuba,
brindando especial atención a los(as) pobres; se enamoró y casó con una cubana,
Juana de León; se enfrentó a los grandes autoridades del período en la isla, la Iglesia Católica, el poder colonial y la aristocracia criolla; siempre vestida de hombre,
ocultando su verdadero sexo, y en franco desafío a los preceptos epocales que
restringían el papel de la mujer al ámbito doméstico, al hogar.
En sus tres
capítulos, Por andar vestida de hombre, pone en evidencia el riguroso
trabajo realizado por el autor con las fuentes documentales. Es por ello que a
sus protagonistas: “…las tenemos contando sus versiones de la historia,
mediante cartas, actas y documentos. Así cada uno de los lectores de este libro
podrá tener sus propias conclusiones.”
Imágenes que
acompañan a los textos de cada capítulo, mapas con las ciudades en las que se
desarrolló la vida de Favez, un álbum fotográfico que recoge los lugares
visitados durante la investigación por el autor, y un video inicial donde este
introduce al lector en la historia, son una muestra excelente de las amplias
posibilidades que genera el uso de las nuevas tecnologías para la ciencia
histórica.
Lo expresado en
el párrafo anterior revela una de las mayores virtudes de esta obra. Amena en
su discurso, “fresca” en el diseño, diferente y provocadora, sobrepasa los
límites de un público específico. De su lectura pueden disfrutar todas las
personas sin temor a caer en el aburrimiento o la complejidad excesiva. Los(as)
jóvenes encontrarán en ella la posibilidad de conectar su preferencia por el
universo visual, por las nuevas tecnologías con el disfrute de la lectura y la
búsqueda constante de nuevos conocimientos.
Por
andar vestida de hombre, desde el pasado,
aborda cuestiones fundamentales que aún inciden con gran fuerza en las
sociedades contemporáneas: la exclusión basada en el irrespeto a la diferencia,
a la diversidad; y dentro de ella la situación particular de las mujeres,
discriminadas a partir de la existencia de un orden de género patriarcal. Al
halo mágico de su diseño, al deleite que produce el paso de sus páginas se une
entonces un llamado a la reflexión, a revertir ese orden jerárquico y
excluyente que tipifica a las relaciones entre las personas. La invitación a su
lectura ya está hecha, disfrútenla.
Notas
[1] Julio
César González Pagés, Por andar vestida de hombre, Bogotá, Editorial
Karisma, 2009.
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