Oralidad y africanía en Cuba
Martha Oneida Pérez Cortés
La
presencia de África en Cuba va más allá de todos los individuos que habitan en
su territorio, cuyo color de piel es negra, muchos de los cuales tienen sus
raíces no sólo en África sino en el cercano Caribe. De África llegó su gente y
con ellos sus costumbres, su religión, sus comidas, sus ritmos y su expresión
oral. De este último tema nos habla Mirta Fernández Martínez en Oralidad y
africanía en Cuba de la editorial Ciencias Sociales, del año 2005.
Leer
este libro me recordó directamente al poemario Transparencias (Ediciones
Extramuros, La Habana, 2004) de Antonio Gonçalves, poeta angoleño, Consejero
Cultural de la Embajada de Angola en Cuba, y dentro de este al poema “El África”
que observo con los dedos. Poema donde nos ofrece su visión de este continente,
con lo que fue, es y será.
Los
capítulos del libro son: ¡En Cuba, el que no tiene de congo, tiene de
carabalí¡, Los dioses africanos son cubanos, Lenguas africanas en
Cuba y La memoria oral cimarrona. Los títulos reflejan el proceso de
transculturación ocurrido en nuestro país entre los grupos étnicos llegados al
territorio.
El
tema central es la oralidad. Cuando se refiere a este concepto, incluye la
música, la religión, la poesía, los bailes, los conceptos de la existencia
humana y su proyección. La música y la religión presentes en la Cuba actual han conservado el léxico del continente africano. Esta peculiar permanencia es el
otro aspecto clave que es abordado en el texto.
Esta
obra nos ayuda a reconocer que en muchas ocasiones nos expresamos a través de
África. Nos ofrece elementos de su historia referidos al período anterior a la trata
de esclavos. Esta etapa, en ocasiones, es olvidada por la historiografía
capitalista occidental que hace ver que la historia de este continente comenzó
con la esclavitud. También, muestra la riqueza de África, que parte de siglos
anteriores, tienen mucha historia precedente al siglo XIX, durante la
colonización y tiempos después de la descolonización.
La
obra nos acerca a África, a través de sus lenguas, geografía y otros. El texto
nos habla de la presencia de africanos esclavizados traídos desde la propia
España y sus condiciones de vida, así como la circunstancia en que vinieron.
A
su vez, a través de su argumento podemos recordar las etapas del comercio de
africanos a Cuba, sus características, el régimen de explotación predominante.
Así como la forma extremadamente cruel en que se cazaba a los africanos y su
transportación, los lugares de procedencia de los hombres y mujeres esclavos.
Aspectos todos que no debemos olvidar del pasado de la humanidad.
Es
un libro que, por la importancia que le ofrece a los valores provenientes de
África, contribuye a estimular al negro, a profundizar en su origen y su
contribución a la cultura cubana. Ayuda a todos los cubanos a encontrarnos con
nosotros mismos y a encontrarnos con África, una de las zonas de dónde proceden
nuestras razones existenciales
Nos
habla de la persistencia de los elementos de identidad, como se mantienen hasta
nuestros días por el proceso de mestizaje que se produjo en América y en Cuba,
de manera específica. Todo esto resultado de la resistencia, destacando el
papel del cimarronaje en ello. De alguna manera todos estos aspectos forman
parte del patrimonio intangible de nuestra nación.
A
través de su argumento aporta elementos importantes a todos aquellos
interesados por conocer de las religiones de origen africano, las
denominaciones relacionadas con el tema, tanto, en Cuba como en África. Así
como sus leyendas y su representación ritual. Es un libro de mucha frescura, al
presentar entrevistas actuales sobre cómo se consideran algunos aspectos de
esta religión en ambas culturas.
Al
adentrarnos en su contenido encontramos referencias a los remanentes lingüísticos
en el caso del Palo Monte y a la utilización de las lenguas rituales como el
yorubá, el fon y el efik. Hace referencia a las complejidades de la oralidad,
así como la riqueza del habla del africano. Detalla la utilización de las
lenguas de África como espacio de libertad, tanto en las zonas rurales, dónde
se desarrollaba la plantación ó en las ciudades con los cabildos.
Ofrece
detalles de festividades en las que participaban los negros esclavos como el
Día de los Reyes Magos, con la presencia de los bailes, cantos y figuras
tradicionales africanas. Constituye una contribución al conocimiento de la figura
del lider de la sublevación de 1812 José Antonio Aponte.
En
la Cuba de hoy la variedad de elementos que permiten la comunicación entre sus
ciudadanos tiene sus raíces africanas. Ello incluye al conjunto de sistemas
gráficos de comunicación que nos legó África, los cuales van desde las telas,
los tatuajes, escarificaciones rituales, peinados y objetos y otros
transmitidos por la oralidad. En este sentido el texto hace referencia a
diversas frases utilizadas por los africanos traídos a Cuba y su empleo actual
como proverbios. La autora nos brinda pormenores de sus orígenes.
Destaca
el papel de las religiones en la conservación y transmisión de la oralidad.
Menciona situaciones de persecución y rechazo de las religiones de origen
africano, desde la época colonial hasta el período de la Revolución en el que lograron su resurgimiento y la doble moral al respecto en personas de la
alta sociedad.
Ofrece
detalles de la Regla de Osha o Santería, así como elementos de su origen. En el
acápite denominado la Regla Arará menciona las diversas denominaciones de los
esclavos procedentes de la actual República de Benin, antiguo reino de Dahomey.
Se refiere a la diversidad de investigadores que han abordado el estudio de la
procedencia del etnónimo arará. Las lenguas empleadas en el reino Dahomey y en
ciudades vecinas. Relata acontecimientos de la familia real de Tado, junto a la
historia de las migraciones que dieron origen al reino de Aladá y Dahomey y su evolución.
Menciona la presencia arará en la Cuba actual, específicamente la región
occidental. Describe la historia de esclavos procedentes de este reino que
fueron llevados a la provincia de Matanzas.
Mirta
Fernández nos habla de los yorubá, los lukumí y los congo. De los primeros, la
presencia de su voz a través de sus manifestaciones religiosas, el discurso
literario, musical y artístico. El aumento de los practicantes, por lo tanto, la
mayor difusión de su lenguaje en variados sectores de la sociedad y la expansión
de la variante cubana de esta religión por todo el mundo. Señala el papel de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, situada en el Centro Histórico la Habana Vieja y su museo. Un elemento muy interesante es cuando se refiere a las semejanzas y
diferencias entre la representación antropomórfica de los orishas en Cuba y en
África (santuario nacional de Oshún, en Oshogbo; estatua de Shangó, en Lagos,
Nigeria y otras), así como los materiales de construcción, tamaños. Menciona,
también, las fiestas importantes en la religión de los yorubá.
Respecto
a los lukumí brinda información sobre el origen de este etnónimo. En realidad
olukumí (mi amigo más que hermano). La forma de saludarse entre los procedentes
de la misma tierra y como los denominaron los otros. Analiza su empleo actual
en Nigeria. Describe las características de las ceremonias de iniciación en
África y Cuba, las denominaciones de las consultas, de las prohibiciones de
comidas o acciones, que hacer ante las enfermedades. Funciones del babalawo,
Oráculos existentes, dilogún e Ibagué. Realiza comparaciones con Brasil.
En
el caso de los Congos aborda la procedencia de los esclavos que fueron
denominados congos. La fundación del reino del Kongo y su proceso hasta la
desaparición. La práctica de estas religiones no sólo por descendientes de
africanos. Concepción de la Regla de Palo Monte, religión de este grupo. Ofrece
los nombres de sus dioses (uno de los cuales corresponde a un grupo u orquesta
femenina). Devela el significado del No. 7 y su incorporación a la concepción
Mayombe. Explica, basado en investigaciones de Natalía Bolívar y Carmen
González, el origen de las principales prendas o fundamentos en Cuba.
Se
refiere a los abakuá y mencionan elementos históricos de esta secta y religión
en Cuba, sus objetivos, las características de sus integrantes. Consideraciones
discriminatorias, desde el período colonial. Además, menciona la comparsa
asociada a ellos.
Al
referirse particularmente al lenguaje en el texto mencionan elementos que
muestran la utilización del idioma como medio de dominación, en este caso la
imposición del español a los esclavos y su función como agente aglutinador ante
las diferentes lenguas que estos hablaban en África. La influencia de las
creencias religiosas de los africanos en la preservación de términos del África,
que se expresan a través de la música, tradiciones culturales y la literatura. En
su narración aparecen términos que han estado de moda en nuestro país, a partir
de los años 80: como ekobio. Nos hace concientes de la gran presencia de
los afronegrismos en el habla del cubano.
Sobre
Yorubá, lengua de santeros, hace referencia a investigaciones sobre la lengua
yorubá en Cuba. El conocimiento de los cubanos de estas lenguas, de forma que,
según algunos especialistas africanos, estaban en condiciones de poder sostener
una conversación y se les pronosticó un buen desenvolvimiento en Nigeria debido
a ello, de lo que se deduce su carácter casi inmutable. A su vez, explica el
vínculo que se ha establecido entre cubanos hablantes de estas lenguas procedentes
del continente negro y africanos actuales, a través de eventos en diferentes
lugares, instituciones y años, posibilidades propiciadas por el proyecto La
Ruta del esclavo.
Existe
un elemento común entre la lengua yorubá, de los congo, arará y abakuá: se han
incorporado algunos de sus términos al español. De manera más específica la
autora analiza las expresiones de la religión yorubá que han pasado al español
hablado en Cuba; así como neologismos creados a partir de estos vocablos. Hace
referencia a la inserción de sus vocablos en la música cubana y los rituales en
el teatro. Menciona la existencia en el país de topónimos que se relacionan con
etnias de origen congo o con lugares de esta región. Asimismo alude la
utilización, actualmente, por la población joven, de términos abakuá, usados
anteriormente por grupos o sectores considerados marginales.
Otro
aspecto importante del libro es que registra algunos de los cantos rituales de
estas religiones, lo que constituye un gran aporte editorial, ante la
producción artesanal de otros documentos como diccionarios, dónde han aparecido
estos cantos. Nos acerca a la diversidad de denominaciones de las lenguas de
los congo. La presencia de esta lengua en las manifestaciones religiosas de la Regla de Palo Monte. Presenta leyendas y cantos empleados en la religión.
Menciona
el fenómeno de la transmisión oral de la lengua arará. Ejemplos de
entendimientos de la lengua arará hablada por cubanos colonialistas y el paso
de los años. Escritura de cantos con la grafia del español. En algunos casos
aparecen en las lenguas originales y su traducción.
Referido
a la lengua de los abakuá expone el uso de este lenguaje entre sus miembros
para no ser entendidos por los que no pertenecen a la Sociedad, en las elecciones en períodos anteriores a 1959.
En
cuanto a la memoria oral cimarrona describe la forma de transmisión del
lenguaje empleado en las diversas religiones; las diferencias entre la
transmisión oral antiguamente (todo de memoria) y la actual (con anotaciones);
diferencias en la transcripción de las lenguas, a través de los cantos, rezos,
palabras de las ceremonias, en la grafia española y las lenguas africanas; al
fenómeno de la perdida de la corrección de la pronunciación y la comprensión
del sentido de las palabras; a la confección de manuales de estas religiones y
características de su comercialización. La autora lamenta que no se enseñe en
nuestro país ninguno de estas lenguas africanas.
En
música, canto, poesía hace alusión a los instrumentos musicales empleados en
los diversos pueblos de África; al vínculo de la poesía y la música como
reflejo de los tonos presentes en la comunicación provenientes del lenguaje de
los negros traídos de África; a la Influencia de las tradiciones musicales
africanas en la música folclórica cubana actual.
La
música llegada con los esclavos se interpreta a través de tambores sagrados.
Mirta Fernández menciona sus características, refleja el proceso de su
introducción en Cuba, características de las personas que tocan estos tambores;
ofrece consideraciones respecto a la oligarquía criolla sobre los tambores; papel
y aportes de Fernando Ortiz en la investigación y difusión de las
características de estos tambores; modificación sufrida por los patakis a su
llegada a Cuba, de su relato, simplificación; sobre el gran alcance simbólico
en África; de libros que recogen la oralidad procedente de África en la
contemporaneidad y sus características de ser escritas en un español correcto y
con imágenes bellas y establece que a pesar de ello lo más importante es su
contenido, interpretar el significado de lo que dice.
Se
cuestiona por qué estas religiones son calificadas como sincréticas por algunos
especialistas, cuando todas las religiones lo son en mayor o menor grado.
Insita al lector a realizar diversas investigaciones vinculados a estos temas,
entre las que encuentran la participación de los abakuá en nuestras luchas
independentistas, estudios sobre ¿qué tipo de yoruba nos llegó, puro, varios de
ellos o una mezcla?; ¿el lenguaje empleado actualmente en la Santería como lengua ritual es entendido por los africanos que hablan el yoruba?; la
comprensión de las lenguas africanas en Cuba y otros aspectos. A ello pudiera
agregarse hacer grabaciones de los cantos, del lenguaje con que son
interpretados para guardar esta memoria oral. |